jueves, 22 de diciembre de 2011

Relato: ¿Reparando el trineo de Santa?

Cumpliendo con el ejercicio mensual de ADICTOS A LA ESCRITURA, aquí les dejo mi relato de NAVIDAD ALTERNATIVA... espero les guste. Gracias por leerme.


Mientras soportaba en silencio el frío atenazador de la noche, Juan Tovar continuaba su vigilia en la entrada de una zona residencial de la gran ciudad. Era Navidad, y aunque había poca circulación de vehículos, debía mantenerse atento ante la presencia de conductores ebrios que pudieran alterar la paz del lugar.
Daniel Arteaga, su superior, detuvo un auto moderno y le hizo señas a él para que se encargara de revisarlo. En medio de un suspiro, Juan se acercó al lujoso Audi al tiempo que abría la funda protectora de su arma. 
Nunca estaba de más estar preparado.
—Buenas noches, ciudadano, salga del auto y muéstreme los documentos.
Mientras el hombre bajaba del vehículo, Juan revisaba con ayuda de una linterna el asiento trasero.
—¿Sucede algo, oficial? —preguntó el conductor: un sujeto alto y corpulento, vestido con traje de corbata y mocasines brillantes. Se detuvo frente a Juan y lo observó con cierto nerviosismo.
—Es una revisión de rutina. ¿Me facilita la licencia de conducir?
El hombre, con lentitud, buscó en los bolsillos traseros de su pantalón la billetera, manteniendo una mirada alerta en el policía.
—¿Todo bien, Tovar? —consultó Daniel Arteaga, mientras se acercaba a ellos y evaluaba al conductor con desconfianza—. Abra el maletero del auto —exigió como medida preventiva, al ver un leve temblor en la mano del hombre cuando entregó a su subordinado la licencia de conducir.
El conductor dudó en acatar la orden del superior, reacción que alertó a Juan. En el preciso instante en que el sujeto entraba al vehículo para sacar las llaves que abrirían el maletero, decenas de fuegos artificiales comenzaron a estallar en el cielo. Los sonidos repentinos y atronadores los sobresaltaron a todos, sobre todo, al conductor.
Juan percibió cuando el hombre sacaba un arma oculta debajo del asiento, y la dirigía hacia él. Rápidamente intentó sacar la suya, pero en cuestión de segundos el sujeto recibía un disparo certero en la cabeza, quedando sin vida dentro del auto. Su superior se le había adelantado, logrando salvarle la vida.
Quedó estupefacto y con las manos temblorosas.
—Saca las llaves. —La voz fría y autoritaria de su superior lo ayudó a reaccionar. Con movimientos toscos cumplió su tarea, procurando no tocar al difunto.
Le entregó las llaves a Arteaga y éste se apresuró a abrir el maletero. Al hacerlo, un cargamento de drogas, armas y aparatos electrónicos de gran valor se presentó ante ellos.
Daniel sonrió con malicia y se dirigió a su otro subordinado que se encontraba cerca manteniendo la vigilancia en la solitaria calle.
—¡Rosales, trae la patrulla!
El segundo policía no se dilató en cumplir la orden, con una amplia sonrisa en los labios. Juan no comprendía qué los divertía, esa noche había fallecido una persona, que con seguridad, tendría una familia que lo esperaba en casa. Esa muerte se quedaría almacenada en su memoria y en su alma para siempre.
Al llegar la patrulla, Daniel guardó parte de la droga y de los aparatos electrónicos en la cajuela. Tomó la radio y avisó a la central lo sucedido. Al terminar, se acercó a Juan y le palmeó un hombro con cierto paternalismo.
—Pasemos unas Navidades en paz —le pidió—. El sujeto sacó un arma para agredirte por eso nos defendimos, y lo que hay en la maleta del Audi es lo único que encontramos. ¿De acuerdo?
Juan asintió sin poder mirarlo a los ojos. Su jefe le exigía que ocultara el hecho de que él se llevaría parte del cargamento.
—No te preocupes, Tovar, soy generoso —notificó Arteaga mientras caminaba en dirección a la patrulla—. Tanto a ti como a Rosales les tocará una buena parte del pastel. Eso sí —se giró hacia él y lo señaló con un dedo—, si mantienes la boca cerrada.
Daniel Arteaga se alejó, a lo lejos se escuchaban las sirenas de otras patrullas que se acercaban con rapidez para servir de apoyo. Rosales se detuvo junto a Juan, con la mirada fija en el difunto.
—El sueldo no me alcanzó para comprar juguetes valiosos para mis hijos, solo algunas baratijas que espero, les gusten. Ahora les diré que esta noche ayudé a Santa a reparar su trineo, por eso me entregó mejores regalos —el policía sonrió con desgana, Juan lo observaba desconcertado—. Ya sabes, Tovar, la Navidad es una época para agradecer. Demos gracias por nuestra buena suerte —ironizó y se retiró para dejarlo solo con el difunto.
El cuerpo de Juan temblaba, aunque no sabía si era por los nervios o por el viento helado de la noche.
¿Agradecer? Quizás sí debía hacerlo, pero por estar vivo aún. Y si mantenía la boca cerrada, seguiría así por más tiempo. 

Relato elegido para formar parte de la edición N°9 de la revista literaria española ENTROPÍA, en diciembre de 2013


16 comentarios:

  1. Vaya! Un poco escalofriante, pero es parte de la realidad de hoy, y por supuesto tambien se incluye en las fiestas.
    Me pregunto, ¿que te inspiró para hacer este relato mi querida Jonaira?
    ;)

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  2. Hola Nyra, gracias por el comentario... en realidad costó mucho inspirarme con este tipo de tema, versionar la Navidad desde otro punto de vista es dificil, sobre todo para mi que soy romántica y debo confesar ADORO ESTAS FECHAS!!!... :-D

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  3. Wow, JJ! Qué relato! Me ha encantado, en serio. Un toque muy diferente.
    Mis felicitaciones ^^

    Espero que pases unas buena fiestas! ^^

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  4. Hola JJ!

    Ahora si que esto se ve muy seguido y es toda una gran cadenita... es la cruda realidad. Muy bien tu ejercicio de este mes n-n

    Felices fiestas! n-n un beso.

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  5. Es otra cara de realidad, una faceta no muy romántica de la Navidad. Felices Fiestas! Saludos :)

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  6. Que buen texto Jonaira. A pesar de ser una cruda realida, muy común lamentablemente, muestra que no todos son tan malos después de todo. Seguramente Tovar además de agradecer estar vivo, piense seriamente en cambiar de trabajo ó pedir un traslado ja!

    FELICES FIESTAS JUNTO A LOS TUYOS Y UN MUY BUEN AÑO!!!

    Un abrazote

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  7. es que la Navidad no tiene que ser romántica, y menos si hay que hacer una versión ^^ Te felicito!

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  8. Tal y como estan las cosas se podría decir que podría pasar :) así que el relato muestra la situación actual tal y como es... aunque no al 100% pq ese mundillo es algo más complicado...

    FELIZ NAVIDAD e intentemos si más no que el próximo año sea algo mejor que este :).

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  9. no puedo decir que me sorprende como historia por ser un hecho casi cotidiano pero sí me sorprende como version de Navidad. Elegiste bien, distinto a todo. Me gustó mucho

    un beso

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  10. Bien, bien... Un policial de navidad, excelente relato!!!!

    Feliz Navidad...

    Beso

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  11. Una historia diferente para los estereotipos navideños. Excelente trabajo en esto de versionar la navidad, la verdad es que en mi relato yo me fui un poco por lo habitual. Saludos!!!

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  12. Parte el corazón que haya eventos así hasta en las mejores fechas, que incluso eso tenga un aire especial en Navidad...

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  13. Me intrigó tu cuento. Pensé: vaya, se titula ¿Reparando el trineo de Santa?, pero el tema va de controles policiales, a ver qué pasa con el hombre al que paran. Y se descubre que los estrictos policias son, al mismo tiempo, rápidamente corruptibles. Muy bueno.

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  14. JJ: Tu cuento indica que la corrupción no sabe de fechas. Románticamennte pensamos que las personas se vuelven buenas en las fiestas navideñas, pero no, la vida sigue y las malas costumbres también.
    Bueno y diferente tu relato.
    Felicidades, que el próximo año esté lleno de realizaciones para ti y los tuyos: Doña Ku

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  15. ¡Hola, hola! Disculpa que no había podido pasarme, pero finalmente estoy aquí.

    Estoy con Laura, tu relato ha sido distinto a todos los demás, muy bien trazado, con una descripción impecable. Gracias por compartirlo, a veces lo cotidiano asusta más. ¡Saludos!

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  16. Jonaira:

    Tu historia es realista y cruda, a pesar de que está ambientada en Fiestas Navideñas.

    Cuando leí el texto de Athena, nos damos cuenta que hay familias que disfrutan de la Navidad, mientras que otras personas les toca la mala suerte de vivir una Navidad ambientada de antivalores.

    A pesar de que estamos en mes de agosto, me agradó leer dos veces tu relato para entender lo que quisiste mostrar en tu cuento.

    Por cierto, hay una noticia que impactó mucho en los Estados Unidos, sobre todo porque tocaron en Fiestas Navideñas, es la historia de Jeffrey Bruce Pardo mejor conocido, como "El Santa Claus Asesino", que asesinó en una cena de Navidad a la familia de su ex-esposa disfrazado de Papá Noel.

    En fin, me sorprendiste porque tu estilo de misterio y romanticismo son tu sello personal como literata, pero este texto que acabo de leer me mostró que tienes talento para escribir otros géneros de la narrativa literaria.

    Saludos Karuna ^^

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