sábado, 24 de diciembre de 2011

Una Feliz Navidad "Tradicional"

Cada país posee sus propias tradiciones y costumbres, y la época de Navidad es propicia para resaltar esas usanzas particulares. Pero no me refiero a lo comercial, a la compra de adornos estrafalarios, ni ropa nueva, ni regalos costosos ni nada por el estilo, sino a lo que yo definiría “la columna vertebral” de la Navidad.

En este caso me refiero a las sensaciones que despiertan estas fechas, criticadas por muchos, adoradas por otros. Sensaciones que me han perseguido desde mi infancia y cada vez que el calendario pisa el 1 de diciembre, es inevitable para mí comenzar a experimentar en mi piel y en todos mis sentidos esas magníficas emociones.

Primero que nada las IMÁGENES. En Venezuela desde antaño se celebra la llegada del “Niño Dios”, el renacer de la esperanza, de la nueva vida cargada de amor y misericordia. Santa Claus es una figura extranjera que se ha apoderado poco a poco de la televisión, de la radio y hasta de los hogares, pero nunca acabará con la imagen central del venezolano: el pesebre navideño. Es costumbre que cada hogar presente su propia versión del nacimiento divino, haciendo alarde de la originalidad de sus creaciones, utilizando materiales comunes o de desecho. 


Por otro lado se encuentra la MÚSICA. Y no sólo hablo de los tradicionales aguinaldos y parrandas, en Venezuela tenemos además, la Gaita zuliana (llamada así porque se originó supuestamente en el estado Zulia), que es un género musical desarrollado a través de la percusión de tamboras y del uso de “Furro” (un derivado de la zambomba), las maracas, cuatro y la charrasca. Entonando cantos que hacen referencia al amor, al compartir y la celebración, impregnados de referencias religiosas, situaciones jocosas o dramáticas, y hasta de denuncia. 


Antiguas TRADICIONES PARA COMPARTIR. Como la reunión en familia antes del 24 de diciembre para elaborar las “Hallacas” (comida típica navideña), las Patinatas en las plazas y calles después de las Misas de Aguinaldo, visitar a los amigos y vecinos para fotografiar sus “Nacimientos” y compartir algún dulce típico o chocolate caliente. Y las celebraciones de la paradura del niño (escenificación del pasaje bíblico del niño perdido y hallado en el templo, buscando en las casas de amigos y vecinos), las danzas de los pastores (bailes de niños y adultos vestidos con trajes coloridos en búsqueda del lugar donde nació el Niño Dios), el velorio del Niño Jesús (grupos de parranderos realizan un recorrido visitando las casas de amigos y vecinos para cantar aguinaldos y parrandas a los “Nacimientos”, compartiendo algún dulce típico), etc.


Y por supuesto, la COMIDA. Llena de una gran variedad de mezclas, colores y sabores propios de cada región. Encontrando la Hallaca (guiso de carne, pollo y cerdo, aliñado con pasas, aceitunas, alcaparras, cebollas y pimentón, entre otros ingredientes, cubierto por una capa de masa de harina de maíz y envuelto en una hoja de plátano), el pan de jamón (pan enrollado con jamón, aceitunas, alcaparras y pasas), la ensalada de gallina (ensalada de gallina o pollo con papas, zanahorias y guisantes), ponche crema (bebida elaborada a base de leche y ron), torta negra (elaborada con chocolate y una mezcla de frutas secas maceradas y cerezas), y dulce de lechoza (elaborada con papaya verde que se cocina con especias como el clavo dulce, azúcar y papelón), entre muchas otras… he de acotar que esos son mis preferidos…


Cuando veo, escucho y huelo todas esas imágenes, música y comidas, pero sobretodo vivo el compartir, se apodera de mí un estremecimiento agradable que me hace sentir en casa, agradeciendo al cielo por estar viva, rodeada de gente.

No importa el credo que se profese, el color de la piel, las inclinaciones particulares, las ideologías o la variedad de caracteres. Siempre se consigue un momento para estar juntos, cantar, bailar, comer y reír.

Aunque debo confesar que actualmente por obligaciones de trabajo, por la limpieza o arreglo extremo de las casas, o por la transculturización, se han ido perdiendo muchas de esas costumbres. Poco se visitan los “Nacimientos” de los amigos y vecinos, ahora es más común visitar los “Arboles o el Santa Claus” de los centros comerciales. Ya no se come en familia o entre amistades la cena tradicional, sino que se celebra en discotecas o eventos públicos bailando reggaetón, dance o música electrónica. Quizás se han ido perdiendo algunas tradiciones, pero aún existimos personas que las mantenemos y las promocionamos entre nuestros hijos. Así terminemos siendo especies en extinción.

Los invito a que ustedes también mantengan, aunque sea en pequeña medida, las tradiciones de su tierra. Son legados propios que nadie nos arrancará. Al morir perdemos todo lo material, pero esos momentos vividos y esas sensaciones, vivirán con nosotros eternamente…

Que pasen una FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO AÑO NUEVO “TRADICIONAL”

Nos seguiremos leyendo. Gracias por leerme.

3 comentarios:

  1. Muchas felicidades para ti también, que la paz y el amor reine en tu hogar. besos

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  2. Hola :) deberias pasarte por mi blog a leer mi historia! Estoy segura de que te va a gustar, me gustaria verte luego pasar por mi blog! Nos vemos

    xoxo, popcorn.
    http://fishbypopcorn.blogspot.com

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  3. K lindas fiestas navideñas celebráis en tu país... Ojalá algún día logre tener tanto dinero k pueda permitirme viajar y conocer otros lugares... Y así conocer tu país, entre otros...

    Bueno, volviendo a la realidad, vengo a desearte un feliz año nuevo y decirte que espero k todos tus propósitos se cumplan!, muak!!!

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