jueves, 16 de febrero de 2012

Relato Reto San Valentín: Eres y serás tú

Aquí les traigo el septimo relato del RETO SAN VALENTÍN, escrito por MIRANDA ECKHARDT Espero les guste.


 
En ocasiones, el amor entre dos personas puede ser tan fuerte que traspasa las fronteras de lo inimaginable.

Son las 2:00 de la mañana, suena un tono persistente que aturde en los oídos de aquellos quienes duermen. En la penumbra de la habitación y tan solo con la luz que se filtra por la ventana desde los faroles de la calle,  me esfuerzo por alcanzar  el teléfono y contestar.

Al otro lado del teléfono, una voz  susurrante, femenina, con cierto aire de misterio y un acento que se esfuerza por expresarse en español, insiste en identificarme: “¿Habló con Ornella Petrasky?, repite constantemente.

Respondo afirmativamente a su pregunta, aún aturdida por el sueño y el abrupto despertar, ¿Quién habla? ¿Qué desea? Interrogo tratando de organizar mis ideas para descifrar el motivo de su llamada.

La voz susurrante y con cierta timidez contesta: “Ornella, estoy muy agradecida de encontrarte, mi nombre es Teresa Hampton, soy la esposa de Michael Hampton”, concluyó  esforzándose aún por exponer cada palabra en español con un marcado acento de Europa del Este.

No pude evitar mi sorpresa, quizás mis ojos parecieron más grandes que de costumbre y resonaba en mi cabeza aquel nombre “Michael Hampton”. Mi incertidumbre crecía más aún al tratar de encajar las ideas y procurar entender el motivo de la llamada de Teresa Hapmton…¿esposa de Michael Hampton? ¿Porqué llamarme?, ¿porqué esforzarse en tratar de comunicarse conmigo? Aun en la oscuridad, sentándome a la orilla de la cama, recogiendo mi cabello con una mano,  para evitar que estorbe en una conversación trascendental que predije estaba por ocurrir, respondo nuevamente: -Si, soy Ornella Petrasky, a que se debe la llamada?

Mi interlocutora se disculpa primeramente, excusándose por la hora, pero el motivo de su llamada  era urgente. Escuchando aquella voz y sin evitar que el nombre de Michael Hampton siguiera rebotando en mi cabeza. Cientos de recuerdos empezaron a invadirme, ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿20 o 25 años? En ese momento sentí una necesidad de saber más de él, ¿Que estaba pasando? Esta extraña llamada en medio de la noche era indicativo de que algo estaba por pasar. Inmediatamente, vino a mi mente de manera muy clara el rostro de Michael, hace 25 años, era un encantador hombre de unos 31 años de edad, joven de espíritu, cuerpo  y alma. Unos ojos vivaces, de un profundo color grisáceo adornaban una cara de facciones fuertes, muy masculina enmarcadas por un cabello rizado color castaño y una sonrisa que definí como “perfecta” hace 25 años atrás. Pude verlo claramente, sonriente, caminando a mi lado con su 1,90 de estatura en una playa  veraniega del sur de europa. Fuimos felices, es así que podría afirmar que el 99% de mis recuerdos con Michael eran dignos de hacerte sonreir. Fuimos jóvenes amantes, recorrimos el mundo juntos, compartimos días buenos y días malos, reímos y lloramos sin juzgarnos, simplemente soñábamos con un mundo mejor.

Como por una interrupción abrupta a mis recuerdos, trato de concentrarme en la conversación con mi interlocutora a través del teléfono, quien empezó a narrar el motivo de su llamada. Dentro del cúmulo de palabras que se esforzaba en hablar español alcance a descifrar “Él esta muriendo”….Inmediatamente pensé ¿muriendo? Insistí en saber un poco más y hablando pausadamente trate de obtener información de la Sra. Teresa Hampton, quién me indicó: -Estamos hablando de una enfermedad grave, yo quiero saber si usted está dispuesta a visitarlo en Houston-.replico la Sra. Hampton.

Aún abismada por toda la información que me expresa, mi corazón sintió la imperiosa necesidad de decir –Si, si iré-. Pero la conciencia de una mujer de más de 40 años, me refresco que todo debe ser con cautela más cuando obtienes  nuevas de alguien que desde hace muchos años no tienes noticia alguna. Al concluir la exposición de la Sra. Hampton, pude comprender, lo grave de la situación y accedí a trasladarme al Memorial Hermann Hospital de Houston a visitar al amor de mi vida, mi inolvidable Michael Hampton…

Continuará….  

MIRANDA ECKHARDT
Venezuela
@grendysg

Como ven, este relato tiene la particularidad de contar con una continuación, permitiendo que el lector se imagine el resto de la historia y decidir cómo reaccionará la protagonista ante semejante situación. Es el primer intento de la autora y aspira convertirlo en una novela. Le agradezco su participación... gracias por leerme. 

3 comentarios:

  1. Wow, me ha erizado la piel.

    Muy hermoso, gracias por compartirlo.

    Besos

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  2. Pues tiene pinta de convertirse en una estupenda novela. ¡Muy bueno!

    Saludos

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  3. Un hermoso relato que nos motiva a imaginarnos el futuro de una pareja separada por la circunstancia y unida por la adversidad... interesante :-D Gracias a Miranda por prticipar...

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