jueves, 18 de abril de 2013

Escucha a tu: VOZ DE AUTOR

Hace algún tiempo, una lectora me confesó que quería escribir una novela chick lit porque veía que ese era un género muy rentable en la actualidad, pero que le resultaba difícil narrar solo desde el punto de vista de la protagonista (que es una de las características principales de ese género). Ella deseaba darle la misma preponderancia al personaje masculino, y valerse de la narración en tercera persona para desarrollar ciertas historias secundarias que consideraba importantes para la trama.

A pesar de tener un argumento sólido y una idea de cómo serían sus personajes y el inicio de la historia, la chica no podía escribir ni una sola palabra hasta no resolver su conflicto personal. Ella deseaba que fuese chick lit solo por lo rentable del género, pero a medida que me comentaba más del contenido de la historia y de las maneras en que deseaba narrarla, nos percatábamos de que tenía entre manos un romance contemporáneo con altas dosis de erotismo.

Aquella situación la frustraba. Ella deseaba una historia chick lit a como diera lugar, y como no lograba resolver esa disyuntiva, su mente creativa estaba bloqueada, y lo poco que salía de ella no lograba agradarle. Le recomendé que no pensara en eso, ni en las ventas, ni en la publicidad posterior si aún no había escrito ni el primer párrafo. Lo mejor era darle vida a los personajes y a la historia, según cómo SU VOZ DE AUTOR le dictara.

Después de muchos intentos logré convencerla, y fue así como la joven pudo escribir la novela y meses después ponerle punto final. Se atrevió a autopublicarla y aún no sale de su asombro al ver la gran aceptación que obtuvo de los lectores. No resultó una historia chick lit superventas, pero sí fue una novela con la que se sintió feliz y orgullosa, y que le deparó más ganancias de las que pudo imaginar.

En una ocasión, a mí me ocurrió lo mismo, estuve tentada a escribir una novela erótica. Había leído algunos libros de ese género y me dije: ¡YO PUEDO HACERLO! Así que me puse manos a la obra. No quería hablar de sado masoquismo o esas yerbas oscuras y dolorosas, sino proyectar deseo, placer y amor en una historia intensa que se desarrollara en un lugar privado y lejano, donde mis protagonistas pudieran actuar de forma desinhibida.
Iba bien con mi argumento erótico, diseñado hasta casi la perfección, hasta que mi VOZ DE AUTOR se impuso. Me era imposible basar una novela solo en los encuentros sexuales de los protagonistas y en sus conflictos internos. Necesitaba una situación externa de fuerza, que generara intriga, tensión, angustia y los uniera de manera inminente.

No podía seguir. Me bloqueaba en cada escena. Llegué hasta el punto de odiar a los personajes y considerarlos frívolos e imbéciles. Pasaron semanas y la novela no avanzaba, pero se me había ocurrido la brillante idea de presentarla por entregas en Wattpad, así que no podía tardarme mucho tiempo con ella o perdía a los lectores que ya había captado.

Por eso me rendí a MI VOZ DE AUTOR y me centré en el conflicto, generando diversas situaciones externas que motivaran los momentos de frenesí y lujuria que deseaba.

Pero el conflicto se hizo cada vez más interesante y alejó a mi historia de la erótica, sumergiéndola en el suspenso romántico, género ya habitual en mis obras, aunque con altas dosis de erotismo. El resultado final: LO QUE OCULTA TU CORAZÓN, una novela que me ha generado muchísimas satisfacciones desde que la autopubliqué en ebook, y que fue publicada en papel en España por la editorial GramNexo.

SI TE CIERRAS A TU VOZ DE AUTOR Y TE EMPEÑAS EN BUSCAR UNA SALIDA COMERCIAL, TU "YO ESCRITOR" JAMÁS SE DOBLEGARÁ A ESCRIBIR ESA HISTORIA. En conclusión, terminarás creando una trama aburrida y poco creíble.

Quizás me falta más práctica para animarme a cambiar de género, mientras tanto, prefiero continuar puliendo “mi estilo” en un género donde me sienta muy a gusto.

Escuchando a MI VOZ DE AUTOR finalmente pude diseñar un argumento con el que me sentí conforme y me agradó escribirla, resultando una experiencia nueva, enriquecedora y divertida. Así debe ser cada proyecto que emprendamos. 

Ya lo decía Julio Cortázar en el capítulo 82 (Morelliana) de su novela Rayuela:



¿Por qué escribo esto? No tengo ideas claras, ni siquiera tengo ideas. Hay jirones, impulsos, bloques, y todo busca una forma, entonces entra en juego el ritmo y yo escribo dentro de ese ritmo, escribo por él, movido por él y no por eso que llaman el pensamiento y que hace la prosa, literaria u otra.


No busques lo que más vende, sino lo que más te agrada, para que logres excelentes resultados.


Gracias por leerme. 


2 comentarios:

  1. Es cierto lo que dices: "hay que escuchar la voz de autor". Lo mismo ocurrió con mi blognovela A la MERCED DE UN VAMPIRO, quería llevarla al género erótico y me topé con intrigas y romanticismo.

    Un abrazo.

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  2. Hola linda,

    Ciertas tus palabras. Creo que ponerse trabas mentales solo hará que perdamos la brújula como escritor. La idea también es practicar en pequeñas dosis ciertos géneros para irnos puliendo poco a poco, en todo lo que comencemos.

    Muy buen post.

    Saludos desde Barquisimeto!

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