sábado, 7 de noviembre de 2015

Microrrelato de romance para la revista digital SKEIMBOL


Microrrelato de romance que apareció en la edición N° 3 de la revista digital SKEIMBOL, en la sección MICRONARRATIVA (Pag. 65), junto a otros de Regina Román, José de la Rosa, Fernando Alcalá, Anabel Consejo, Natalia Viana y Tessa C. Martin.


ERES TÚ


—Ven conmigo.
—Calla. Si no lo haces, te coseré los labios.
—Apuesto a que no sabes ni ensartar el hilo en una aguja —acusó Jonás con una sonrisa burlona, acercándose a ella con acecho.
—¡Eres un insolente!
—¿Por qué? ¿Por venir aquí, a pesar de la amenaza que recae sobre mí, solo para recuperar lo que me pertenece?
Milena se cruzó de brazos y procuró mostrarse irritada.
—Elegiste un mal momento, ¿no crees? Efraín me espera en el altar.
—Él sabía que tarde o temprano esto pasaría.
Ella intentó alejarse al ver que él seguía acercándose, pero aquel enorme vestido de novia, de falda amplia, impedía que se moviera con libertad dentro del reducido baño.
—¡Vete! Si Efraín se entera que estás aquí…
—No me importa —sentenció Jonás con severidad, sin pasar desapercibido el dolor que ella había mostrado al hablarle—. Eres mi mujer.
—Creí que eso no tenía ningún valor para ti.
—Te equivocas. —Al llegar a ella la tomó por la cintura. Su rostro marcado por la determinación se posó a poca distancia del de la chica—. Eres todo lo que quiero y necesito. No permitiré que vuelvan a alejarte de mí.
Los ojos de Milena se anegaron por las lágrimas, había esperado demasiado tiempo para escuchar aquello. Abrió los labios por instinto al percibir los de Jonás a irrisorios centímetros de los suyos, pero una potente y enfada voz la sobresaltó.
—El problema es que esa decisión no está en tus manos.
Jonás giró el rostro. Su cuerpo, endurecido por la furia, se mantuvo en la misma posición. Protegía con él a la mujer que amaba.
Clavó una dura mirada en el hombre que pretendía arrancársela de las manos, y quien una vez había sido su mejor amigo.

© Jonaira Campagnuolo


Gracias por leerme.


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