lunes, 1 de febrero de 2016

Decir adiós











Qué difícil es decir adiós cuando el amor es muy grande y el dolor profundo. Resulta muy difícil aferrarse ahora a la palabra “fortaleza”, que suena extraña, ajena, pero que a fin de cuentas es lo único que queda después de una batalla perdida. Sé que mañana, cuando pase el trago amargo, la asimilaré mejor. Hoy me desahogaré con el llanto, para quitarme de encima la rabia y la angustia porque con ese peso es difícil continuar. Descansa en paz papá.



1 comentario:

  1. Llorar esta bien en estos momentos y sentirse triste y devastada también, es parte de nuestra condición humana, sé que cuando sea tu momento podrás verlo sin dolor. Resignación y animo.

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