lunes, 26 de febrero de 2018

Casi un poema: Ya ni la lluvia se mira como antes.





Un escrito cortito, nacido una tarde lluviosa.


Ya ni la lluvia se mira como antes.
Ahora se la lleva la brisa, balanceándola de un lado a otro como si no supiera a dónde ir.

Las gotas son como agujetas que lastiman la cara, dejando en el rostro lágrimas cristalinas que reflejan un llanto desmedido.
Antes el entorno era acogedor, ahora levanta la pestilencia adherida al asfalto que se graba con saña en mis fosas nasales, asfixiándome.

En otros tiempos un intenso aguacero despertaba a las musas que dormitaban en los pechos soñadores,
hoy día agitan el calor y la angustia de quienes deben correr de un lado a otro tapando las goteras que dejó abiertas el dolor.

Ya ni la lluvia se mira como antes.
El tiempo se esfumó mientras vivía sentada junto a la ventana anhelando al sol.






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