viernes, 9 de septiembre de 2011

5 consejos para escribir un cuento


Un cuento es una narración corta de carácter ficcional, protagonizada por un grupo reducido de personajes que realizan acciones en un lugar y un tiempo determinado, con un argumento sencillo.

Posee una introducción, inicio o planteamiento, donde se presentan todos los personajes y sus propósitos, sentando las bases para que la historia tenga sentido. Luego viene el desarrollo o nudo, que es la parte donde se presenta el conflicto o el problema de la historia. Y finalmente el desenlace o final, considerado el clímax, donde se presenta la solución o conclusión de la narración.

La medida típica para el cuento es de 100 a 2.000 palabras (en su forma breve) y de 2.000 a 30.000 (en su extensión media), su extensión depende de la trama.

Para Cortázar, el cuento se relaciona con la fotografía y la novela con el film. En este sentido, la idea de cuento implica una sola secuencia; la del film, una sucesión. Lo que hace el cuentista es elegir un hecho: un escándalo, una traición, un homicidio, una incongruencia, un idilio, un lapsus, un desvío; y lo organiza en una sola narración.

Consejos que pueden seguirse a la hora de redactar un cuento:

1) Centra tu atención en un hecho específico. Los cuentos narran sucesos específicos, en ellos se basan. Elige una situación en especial y diseña con ella la trama de la historia que contarás.

2) Utiliza pocos personajes. Al ser el cuento una narración corta de un suceso, no trabajes con muchos personajes, eso te permitirá ahondar en sus personalidades sin descuidar los hechos.

3) Juega con el suspenso sin descuidar la estructura. Dosifica la información para que el lector no se abrume. No narres todo, muéstralo con acciones de los personajes. Juega con los giros buscando impactar siempre al lector.

4) No olvides la ambientación. No pierdas el tiempo describiendo extensos párrafos con una imagen específica del lugar de los hechos. Utiliza la ambientación con fines informativos, no solo visual. Que el ambiente afecte al personaje, o que nos ayude a conocer algo de la historia. Ejemplo: Un bar lúgubre, cuyo interior es tan oscuro y deprimente que inspira al personaje a descargar sus penas y miedos; o un lugar comunitario, donde se aprecien construcciones hechas por autogestión que refleje la solidaridad de una colectividad.

5) Cuida el lenguaje y vocabulario. Al ser el cuento un texto corto, es poco el espacio que tenemos para atrapar o impactar al lector. Haz que cada palabra cuente. Cuida de las frases, su significado, su sentido. Que cada una de ella sea como eslabones que lleven al lector hasta el final. Sorprendiéndolo. Dejando en sus mentes una huella.

Para lograr cada uno de estos consejos lo más recomendable es leer mucho, sobre todo a los grandes cuentistas como Chéjov, Quiroga, Cortázar, García Márquez, Poe, Borges, Bradbury, etc. La lectura enriquece nuestro vocabulario y despierta nuestra imaginación.

Gracias por leerme. 


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