miércoles, 13 de enero de 2016

¿Cómo se hacen exitosos los escritores? J.K. Rowling y el efecto Harry Potter



Saludos lectores. ¿Han escuchado hablar de J.K. Rowling y de su famosa serie de libros (que además fueron grandes éxitos en el cine) sobre Harry Potter? Un niño que estudiaba para ser mago y que luego se convirtió en un adolescente que se enfrentó a las fuerzas más oscuras y poderosas del planeta. Ganando, por supuesto.

Esas novelas comenzaron a ser publicadas en 1997 y desde esa época, han generado una horda de seguidores que crece con cada nueva generación. Se han transformado en clásicos de la literatura de fantasía, producen un merchandising que ha hecho millonarios a más de un empresario y se han convertido en objeto de culto, hasta es considerada una marca social (como Coca-Cola, Disney o Harley-Davidson).

¿Cómo hizo la autora para lograr tal efecto? ¿Creen que Joanne Kathleen Rowling (J.K. Rowling) planificó su conquista del mundo mientras escribía la primera novela?

Eso lo dudo. No creo que la autora haya esperado una respuesta tan arrasadora de parte de los lectores, pero sí sucedió algo al inicio: Joanne CONFIÓ CIEGAMENTE EN SU PROYECTO, tanto, que le dio el empuje necesario para hacerlo llegar hasta la estratósfera del éxito. Ella fue la primera que se enamoró de él, que trabajó duro porque la obra fuera de calidad y no descansó hasta verla crecer.

Según las biografías disponibles, entrevistas y artículos dedicados a la autora, se sabe que el primer borrador de Harry Potter comenzó a escribirse en el año 1990. En 1993 nació la hija de Joanne, a quien la autora crio siendo madre soltera, durante el permiso laboral por maternidad adelantó buena parte de la historia. Sin embargo, las fuentes aseguran que se terminó en 1995, es decir, “cinco años después”, pero fue en 1996 cuando Joanne comenzó a buscar editorial para su novela, recibiendo una gran cantidad de rechazos.

¿Por qué la rechazaron? 




1) Poseía un libro de fantasía infantil, un género poco comercial en esa época (1996).
2) La obra contaba con más de 200 páginas, en un tiempo en que se buscaba que los libros para niños fueran cortos, ya que según los entendidos, ese es un target que no suele leer historias muy largas.

El riesgo comercial era grande, por eso todos la rechazaron. Sin embargo, hubo un editor que aceptó el reto y en junio de 1997 sacó al mercado 500 ejemplares. Para su suerte, todos se vendieron muy bien en Inglaterra, eso motivó a que sacara otras ediciones, logrando comercializar para finales de ese mismo año más de 70 mil ejemplares.

En este punto la proyección internacional comenzó. La editorial americana Scholastic´s compró los derechos por una gran suma y llevó la novela a Estados Unidos, vendiendo más de 190 mil ejemplares. Pusieron en marcha una campaña intensa de marketing, que llevó a la historia a los confines del planeta. Hasta la fecha la saga Harry Potter se ha traducido en más de 60 idiomas, ha vendido millones de libros, ha inspirado la creación de otras novelas, películas de cine, obras de teatro, juegos, canciones, parques temáticos y un sinfín de productos.

Volvemos al inicio, ¿cómo hizo Joanne para escribir una novela que despertara tanto interés en los lectores?

Según quienes han estudiado y analizado el impacto de la obra, aseguran:


1) La autora escribió una HISTORIA ÚNICA, quizás basada en varias influencias, pero narrada desde un punto de vista original y entretenido. Con una descripción de hechos, personajes y escenarios que se mezclan con los diálogos, haciendo de la lectura una práctica fluida y rítmica.
2) La autora incluyó ELEMENTOS EMOCIONALES. Harry Potter es una novela fantasiosa, creada en un escenario ficticio y donde ocurren sucesos no reales, donde se juega con la magia, el misterio y la mitología. Sin embargo, es fácil para los jóvenes identificarse con sus personajes.


Por ejemplo, se identifican con Harry, un niño huérfano, que se siente solo y es obligado a mudarse para iniciar una nueva vida en un lugar desconocido (¿Cuántos chicos no han tenido que pasar por una situación similar o creen vivirla?); con Ron, el amigo inseparable, algo inocente y torpe, miembro de una familia numerosa y a quien sus seres queridos no le prestan mucha atención; con Hermione, la chica inteligente, lista y valiente, pero quien además convive con sus propias dudas e inseguridades; con Dumbledodore, el sujeto sabio y disciplinado, que hace las funciones de un padre recto o de un maestro preocupado; incluso con Severus Snape, el hombre misterioso, quien intimida a nuestros personajes y los empuja a enfrentarse a sus mayores miedos, pero quien oculta un doloroso pasado; entre muchos otros. Las situaciones que se suceden en la historia pueden ser identificables con la vida tradicional de un ser humano: miedo a lo desconocido, inseguridades, amistad, lealtad, justicia, muerte, amor, conocimiento del yo y crecimiento personal; cada una de esas acciones se producen en la novela relacionadas con algún hecho fantasioso, lo que despierta el interés por la lectura y la posterior reflexión.

Harry Potter no fue una obra que se escribió en pocas semanas, o meses, fue una novela que tuvo un largo proceso de escritura, reescritura y documentación. Su autora le dedicó todo el tiempo que necesitó para desarrollarla, y la revisó y corrigió la cantidad de veces que vio necesarias hasta que tuvo en sus manos un buen material.

¿Por qué lo hizo así? Porque la competencia era enorme (aún lo es), el mercado estaba saturado de ofertas atractivas y la única manera de inspirar a su lectura era creando un material de calidad, capaz de tocar las fibras emocionales de los lectores, hasta transformarlos en seguidores fieles.

El efecto Harry Potter aún se siente en la literatura, en el cine y en casi todos los escenarios de la vida. Los libros, películas y mercancía relacionada con esa marca siguen vendiéndose sin descanso. Han pasado casi veinte años de su publicación, y las nuevas generaciones se enganchan a esas historias como si fuera algo novedoso.

Por todas estas cosas te aconsejo que: CONFÍES CIEGAMENTE en el proyecto que tienes entre manos. Trabaja en él sin descanso, para darle la calidad que merece y lucha para que obtenga un buen puesto en el mercado, ya sea por vía de la autopublicación o en una editorial. 

SI TÚ NO ERES EL PRIMERO EN AMARLO, NADIE LO HARÁ.

Gracias por leerme. 


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