Esta es una nueva sección que quiero implementar en el blog,
ya que es una inquietud que he venido experimentando desde hace algún tiempo, y
es tratar de encontrar los puntos claves en la escritura de algunos escritores de
romance (y de cualquier otra temática), para saber qué los hizo tan exitosos. Espero les
guste y encuentren algo interesante.
Comenzaré con una de mis favoritas: JR WARD. Si alguien aún no la conoce lo pondré al día: esta autora
es una abogado estadounidense que en realidad se llama Jessica Bird, estudió Historia
del Arte e Historia Medieval y trabajó en el área de administración en varios
hospitales. Escribe desde los ocho años y según sus propias palabras, para ella
no existe nada más reconfortante que estar frente a su ordenador con una taza
de café y su perro, escribiendo todo lo que se le viene a la cabeza.
WARD escribió
algunas novelas de romance contemporáneo antes de lanzar al mercado su exitosa saga
LA HERMANDAD DE LA DAGA NEGRA, y durante
el boom de los hermanos se ha dedicado a publicar otra saga sobre ángeles caídos, que también ha tenido gran aceptación.
Escribe romance erótico contemporáneo (la mayoría de sus libros son del subgénero paranormal).
Personajes:
Una de las costumbres que me gustan de esta autora es que trata a sus personajes como si fueran seres reales que invadieron su
cabeza y hacen lo que se les viene en gana, y ella solo se limita a poner por
escrito lo que ellos dicen y hacen. A mi criterio es un hábito que permite
intimar de una manera especial con los personajes, si un autor no se cree su
historia, no la ama, no la hace parte importante de su vida, ¿cómo espera que
otros la acepten y se enamoren de ella?
Por supuesto se ha encontrado con ciertos obstáculos en este
tipo de relación, ya que algunos personajes, fieles a sus personalidades, muchas
veces hacen “cosas” que a ella no le parece y se niega a escribir. En el libro GUÍA PARA ENTENDIDOS, donde explica
cómo desarrolló la saga de LA HERMANDAD DE LA DAGA NEGRA, señala la difícil
relación que ha llevado con Vishous (uno de los personajes), ya que ha tenido
que limitar sus acciones al considerarlas perturbadoras para los lectores. Según ella, eso no
le ha agradado al personaje, que suele tratarla con cierto rencor por silenciar
muchas de las acciones que él quiere que sean contadas.
Este tipo de “trato” pareciera algo gracioso, sin embargo,
creo que es un nivel interesante que aporta un ambiente exclusivo a la historia.
En sus novelas encontraremos malos muy malos, capaces de
valerse de cualquier medio para alcanzar sus metas y malos dispuestos a
pisotear a los malos muy malos. Porque sus protagonistas no son hombres
hermosos con un alto sentido de justicia, ni mujeres divinas más buenas que un
pan, la característica más relevante de WARD
es que sus héroes en realidad no son héroes, son hombres llenos de defectos que
los han marcado tanto que los vuelve extremadamente atractivos, quienes
terminan haciendo el bien porque son “empujados” a ello gracias a su turbulento
pasado; y unas damas más recias y decididas que una villana, capaces de escupir
en la cara del héroe si eso es necesario para que entiendan de una vez por
todas lo estúpido que se comportan.

Argumento y trama:
La línea de escritura de WARD es de romance erótico, sus novelas están cargadas de
sentimientos, tensión sexual y sexo. Las centra en una pareja en especial,
aunque desarrolla un conflicto que abarca a varios personajes. La columna
vertebral de la historia es la relación amorosa, cómo se conocen, cómo se aceptan,
cómo superan sus diferencias, cómo evitan que sus traumas personales no afecten
su relación, y sobre todo, cómo la disfrutan… en un segundo plano está el
conflicto, aunque le dedica una cantidad considerable de hojas a esta parte de
la narración.
En fin, son historias cargadas de mucha tensión, con
relaciones difíciles pero no por alguna imposición externa, sino por conflictos
de personalidad. Uno se pregunta, ¿qué hace WARD para mantener al lector atado a la lectura aunque no esté de
acuerdo con lo que allí sucede? En mi opinión que maneja muy bien la tensión,
no deja en paz al lector, lo hace experimentar una marejada de sentimientos
contradictorios que te obligan a sentir algo por el personaje, ya sea amor,
odio o repulsión, pero jamás indiferencia. Uno lee y termina gritándole al
libro: ¡¡¿QUÉ HACES?!! Odiando la actitud infantil de algunos personajes, o sudando
la gota gorda con alguna escena de acción o sexo que te corta la respiración. WARD no suelta al lector en ningún
capítulo, por eso se me hace tan adictiva.
Ambientación y lenguaje:
Finalmente, uno de los talentos que más le admiro es su
creatividad para inventar mundos. Con LA
HERMANDAD DE LA DAGA NEGRA, en
especial, a pesar de desarrollarla en la época contemporánea y en un pueblo de Estados
Unidos, creó una raza, unas reglas de convivencia, un lenguaje, una historia
con su mitología propia (pero no muy alejada a las leyendas que conocemos sobre
vampiros), que deben acoplarse a las reglas tradicionales de nuestro propio
mundo. Aunque he notado que en los últimos libros, ella misma ha tenido que
quebrantar sus propias reglas para ajustar la trama y los lectores se han dado
cuenta de ello y se molestan por la falta de seguimiento al mundo que ella
misma creó. Para superar el mal entendido, la autora se vale de explicaciones
que publica en sus redes, las cuales a veces son más confusas, pero igualmente sale al ruedo y no pierde
lectores, al contrario, con cada libro publicado sigue cosechando éxitos y
fortaleciendo su fama.
En sus novelas encontrarás mucha tensión, mucho ritmo, mucho
sexo, mucha acción, personajes de infarto (sean estereotipos o no son
atrayentes), muchas discusiones, enfrentamientos (no solo entre enemigos, sino
entre parejas), mucho deseo reprimido… odios, gritos, balas, golpes, patadas, sangre…
testosterona pura (hasta en las mujeres), que hacen un coctel perfecto e ideal
para una gran cantidad de lectoras de novela romántica. No es porque sean vampiros, es
porque son avasallantes.
Incluso, el lenguaje que utiliza para narrar es interesante.
Es jovial, directo y callejero. Por supuesto, si vas a narrar una biografía de
la Reina Isabel el lenguaje debe ser pulcro y diplomático, pero si vas a hablar
de una pandilla de vampiros furiosos, acomplejados, tercos, celosos, sexys,
cachondos y posesivos, que tienen que defender a su raza del exterminio, a su
rey del enemigo y a su hembra de los carroñeros, no puedes “hablar” de la misma
manera.
En definitiva,
JR
WARD es una autora exitosa que no pueden dejar de seguir. Busca sus novelas en Amazon aquí:
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