miércoles, 28 de marzo de 2012

El efecto Zeigarnik, técnica de escritura que permite crear suspenso en una novela

Indagando en internet me topé con un tema interesante que me encantaría compartir con ustedes. Se trata del EFECTO ZEIGARNIK.

Nuestra naturaleza humana tiende a buscar siempre el cumplimiento de una tarea, llegar al final de una situación o escuchar la conclusión de una historia. Al no lograrlo se genera una tensión psicológica, una preocupación basada en la motivación por terminar. Esa estimulación le prohíbe al cerebro olvidarse del asunto hasta no alcanzar su meta. Es decir, retenemos con más facilidad algo inacabado por la simple razón de que nuestra mente se rehúsa a dejar de lado el tema hasta no conocer su desenlace.

Ese recurso es aprovechado por la televisión, el cine y la literatura. El famoso “continuará…” es una aplicación de este efecto. Igualmente el hecho de cortar una escena justo al final de un momento culmen, dejando al lector en shock.

Este estudio nació cuando la psicóloga soviética Bluma Zeigarnik notó que un camarero era capaz de recordar una larga lista de pedidos pendientes, pero no le era fácil recordar los platos que acaba de servir. En 1927 publicó los resultados de sus estudios, en los que utilizaba a varios estudiantes para realizar tareas específicas, que eran interrumpidas por un conjunto de quehaceres sucesivos que no tenían ningún tipo de relación con la labor principal. Al final eran los momentos interrumpidos los que evocaban con mayor fuerza al intentar recordar lo realizado. El resto se perdía sin dejar, en muchas ocasiones, ni siquiera una huella en sus mentes.

En la literatura lo hemos encontrado desde la época de Cervantes y su Don Quijote, hasta llegar a las novelas de Charles Dickens. Esta técnica permite mantener en vilo a los lectores, soportándose en la incertidumbre o el suspenso.

Se cuenta que Dickens, el gran novelista inglés, aprovechó la ansiedad del público para lanzar capítulos de Oliver Twist en lugar del libro completo. Fue tanta la expectativa que creó, que los lectores estadounidenses esperaban ansiosos en el muelle de Nueva York la llegada del barco que contenía la última entrega de los capítulos. La desesperación por saber lo que sucedería en la historia era “más fuerte” y no podían esperar ni un minuto.

¿Cómo podemos aplicar esta técnica a nuestros escritos?

Si es un cuento aprovechando los giros que da la historia, procurando dejar dudas en el camino para que el lector no pare de leer. Y si es novela, utilizar los cortes de capítulo para generar suspenso.

En el blog tengo otro artículo que trata sobre este tema:


Espero lo disfruten. Y si desean leer más sobre el EFECTO ZEIGARNIK y cómo aplicarlo a otras  tareas, pueden entrar al blog de DAVID CANTONE

Gracias por leerme.


11 comentarios:

  1. muy buen post y muy útil, gracias!

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  2. Qué intenresante! Voy a echarle un vistazo a los links. Gracias por la info.
    Saludos,

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  3. Jonaira me ha parecido genial, con tu permiso, lo "robaré" para compartirlo en el fan page de mi blog, está muy interesante...Me ha encantado...

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    1. No hay problema Emma, a mí me pareció maravilloso, me alegro que a ustedes también les guste...

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  4. Muchísimas gracias, Jonaira. Es muy interesante y muy bueno por compartir. Gracias por la generosidad.

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  5. ¡Gracias, Jonaira! Muy interesante el post. Ya me lo he guardado a buen recaudo para poder consultarlo más adelante sin temor a perderlo, :D

    Y pues vaya, a ver cuándo pongo en práctica esa técnica para conseguir como tú dices terminar todas esas historias inacabadas que llevo en danza.

    ¡Saludos!

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  6. Muy interesantes las sugerencias de esta publicación, probaré ponerlas en práctica. Me encantó el diseño de tu blog, Jonaira. Saludos desde México.

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  7. Me ha gustado este post, Jonaira. Mira que cada día se aprende un poco más. :)

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