EL AIRE QUE RESPIRA (Novela romántica contemporánea) de Brittainy C. Cherry



EL AIRE QUE RESPIRA

de Brittainy C. Cherry


¿Es posible volver a respirar tras haberlo perdido todo? Tristan ha perdido a su mujer y a su hijo. Elizabeth ha perdido a su marido. Son dos almas heridas que luchan por sobrevivir. Necesitan recordar lo que se siente al querer. Solo así podrán volver a respirar. La novela romántica revelación en Estados Unidos.


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No tienes que estar bien todo el tiempo… son los días malos los que hacen que los buenos sean todavía mejores.


Esta es una de las frases de la novela romántica contemporánea EL AIRE QUE RESPIRA de Brittainy C. Cherry, la primera entrega de una serie titulada LOS ELEMENTOS. En el 2016 fue considerada “novela revelación” en Estados Unidos, teniendo una gran aceptación entre los lectores y vendiendo muchísimo.


«Me advirtieron sobre Tristan Cole. La gente me decía "mantente alejada de él, es cruel, frío, un hombre herido"». Elizabeth, la protagonista, es una mujer que está atravesando la pérdida física de su esposo, quien murió un año antes de forma trágica. Busca seguir adelante con su pequeña hija de cinco años, pero aún se siente perdida, sobre todo, porque no consigue apoyo de su madre, quien desde la muerte de su esposo se comporta de manera poco correcta, jugando con los hombres. Elizabeth decide regresar a Meadows Creek, un pueblo en Wisconsin, y enfrentar sus miedos y dolores, pero allí conoce a Tristan, un sujeto que está peor de herido que ella.


Jamie siempre quiso que le construyera una biblioteca y siempre lo dejé para otro día. Pensaba que tendría tiempo, pero a veces, el mañana nunca llega y solamente te quedan los recuerdos del ayer.


Tristan decidió volverse el monstruo que cree ser y alejarse de la gente, sin imaginar que la invasión de Elizabeth y de su pequeña hija en su vida lo empujarían sin remedio a la realidad, a confrontarse con sus propios sentimientos.
  
La novela es hermosa porque tiene escenas increíblemente conmovedoras, sobre todo, la de los recuerdos de Tristan. El dolor por la pérdida, la culpabilidad de no haber tenido tiempo para cambiar el destino y la falta de un momento para decir “te quiero”, “lo siento” o “adiós” lo carcomía. Debo confesar que lloré en algunas ocasiones, porque la autora supo mostrar las emociones que lo embargaban de forma que fueran empáticas con el lector, no simple narración. La lucha de ambos personajes por salir de sus infiernos fue magistral y es lo que convierte a esta novela en una historia atractiva.


Por supuesto tiene sus debilidades, que para mí son la cantidad de clichés que posee: la madre descarriada, la amiga desinhibida, el amigo protector, las vecinas chismosas… el ambiente que los rodeaba era demasiado común en novelas y películas americanas, dándome la sensación de estar leyendo “lo mismo”. Eso me aburría y hasta volvía predecibles los hechos, pero entonces la autora comenzaba a ahondar en las heridas de los protagonistas y volvía a engancharme haciendo que le diera una oportunidad a la novela hasta llegar al final.

Quizás, si hubiera sido más original con los secundarios, habría sido una novela inolvidable. Sin embargo, no puedo negar que me encantó, ha sido interesante y entretenida su lectura, muy conmovedora. Yo le daría un 8,5 de 10.

¿Alguien por aquí ha leído la novela? ¿Qué les ha parecido? ¿Comparten mi opinión?


Los pedazos de un corazón se pueden volver a juntar. Quedarán cicatrices, claro, y alguna herida, y a veces los recuerdos del pasado llegan a quemar, pero eso quiere decir que has sobrevivido al incendio. Ese dolor marca tu renacer.


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LA HEREDERA (Terciopelo Digital), novela romántica contemporánea ahora con Booktrailer


En Septiembre se cumplen cuatro años de la publicación de LA HEREDERA, con el sello Terciopelo Digital de Roca Editorial. Una historia intensa, adictiva, llena de misterios y pasión. Un romance contemporáneo con vaqueros incluidos, con un rancho y muchas vacas traviesas.


La vida de Nicole Landon de la noche a la mañana se transforma. De pronto es la única heredera de un rancho ganadero ubicado en unas tierras solitarias, repleto de animales desconocidos para ella, empleados poco dispuestos y complicados misterios.
Como si eso fuera poco, el destino atraviesa en su camino a Matthew Jackson, un vaquero atractivo, criado por indios, y tan cabeza dura como ella; quien pretende arrancarle su herencia valiéndose de la gran influencia que posee entre el personal.
Amenazas, intrigas, desobediencias y una pasión arrolladora, son solo algunos de los inconvenientes que Nicole deberá encarar si quiere proteger su propiedad. Tendrá que imponerse para hacer respetar su autoridad y que todos la vean como la heredera, la única dueña y señora de esas tierras.


LA HEREDERA está disponible en más de 60 plataformas digitales, como Amazon, Casa del Libro, Fnac, Play Store, iTunes y El corte inglés. No dejes de conocerla y déjate enlazar por esta chica arrolladora.



Disfruta de su Booktrailer AQUÍ: https://youtu.be/p2tyyqJKgFs



Crónicas de mi tierra: Los gritos del silencio.



El ama de casa, que hacía pocos años había perdido a su marido, con sus ahorros adquirió algunos artículos para montar una pequeña bodega que atendía desde una ventana. De esa manera ayudaba a su hija, una chica joven y madre soltera, a mantener a sus dos niños en edades escolares.

Pero ya no vendía nada, tuvo que cerrar su improvisada tienda y consumirse toda la mercancía. “La gente no tiene efectivo para comprar”, decía resignada, “ni tengo punto de venta para que usen sus tarjetas”.

Ahora, para distraerse, barre las hojas de la entrada con una escoba vieja y carcomida. Su piel se marchita notándose cada vez más arrugada y adherida a sus huesos, y sus nietos siempre revolotean a su alrededor, jugando entre ellos a las carreras. En su urbanización los servicios colapsaron, la luz la racionan por más de doce horas al día y el agua no llega desde hace semanas. Las clases en el colegio terminaron antes de tiempo, pues no quedaban maestros que atendieran las materias. Se marcharon lejos, al igual que su hija, a buscar fortuna en otras tierras. Minutos antes había podido hablar con ella a través del teléfono de un vecino, porque el suyo no funcionaba por culpa del robo de los cables de comunicación meses atrás. “Hay problemas con el envío de dinero”, le informó la chica, “el banco bloqueó la transferencia. Ya veré cómo te la hago llegar”.

Y ella esperaba. Pasaban los días y la mujer no podía hacer otra cosa que balancearse con suavidad en su mecedora, viendo a la desdicha pasar con cara de burla frente a su ventana, que ahora se asemejaba a la alambrada de algún campo de concentración. “No te desanimes, el cambio está cerca”, aseguraban unos; “Estamos luchando por proteger la seguridad del pueblo”, garantizaban otros.

Lo cierto es que el tiempo continuaba su marcha y nada a su alrededor se resolvía. Los viejos enfermaban sin encontrar medicinas, agolpándose en las puertas de los hospitales donde no podían recibirlos por falta de insumos. Los adultos hurgaban en la basura, encontrando cada vez menos sustento, compitiendo con los perros y gatos que antes habían sido las mascotas consentidas de sus dueños y ahora vagaban solitarias. Y los jóvenes que se atrevían a rebelarse, morían acribillados en las calles, luego de ser perseguidos como si fueran ratones dentro de una panadería; o desaparecían en el interior de las “tumbas” donde los torturaban sin compasión, sufriendo mutilaciones y vejaciones, hasta que lograban arrancarles el último aliento de valentía, dejando en su lugar, temores. Los que podían huían lejos, llevándose consigo cualquier vestigio de esperanza. 

¿Y los niños? ¿Quién se acordaba de ellos? Quedaban solos y entristecidos ocultos en alguna madriguera. Nadie hablaba de su situación, pues estaba prohibido, habían sido transformados en fantasmas legendarios que recorrían los desolados caminos pateando piedras y agitando el polvo.

¿Quién lloraría por ellos? Ni la tierra que una vez pisaron. El intenso amarillo de sus riquezas fue saqueado, llevado a otros parajes, para pagar con ellos el alto costo de la humillación. Y el azul de su infinito cielo se cubrió de eternas nubes grises, de una lluvia que nunca caería y que se llevaría, con la ayuda del viento, la semilla de los cultivos hasta convertirla en un antiguo recuerdo.

El rojo de toda la sangre derramada fue adsorbido por la tierra erosionada. Quizás, dentro de miles de años, aquello se volvería petróleo. Eso podría atraer a otros colonizadores, quienes explotarían esa nueva riqueza trayendo consigo el regalo de una pujante civilización, que tal vez, fuera más humana.




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